Cofundadora de la Congregación nació en Polonia, en un pueblo llamado Cieszki, como quinta hija de Antonio Szczesny  y Francisca Ptok, el 18 de julio de 1863. Una semana más tarde fue bautizada con nombre de Ludwika.  Sus padres se preocupaban por buena educación de sus hijos que aprendieron leer y escribir, como también corte y confección.

Cuando Ludwika tuvo 12 años murió su madre, este momento fue muy doloroso para ella. Desde entonces se profundizó su devoción a la Virgen María, su Madre Celestial.

Su padre se casó nuevamente con una joven de 18 años, Ludwika sufrió mucho porque no podía entenderse con una madrastra tan joven.

Cuando cumplió 17 años muchos jóvenes pretendían casarse con elle, su padre la comprometió con un hombre muy rico. Ludwika rechazó este proyecto explicando que hace ya mucho tiempo había ofrecido su vida a Dios. Pero su padre insistía planificando la boda. En esta situación no tenía otra opción como escapar de la casa paterna. Durante seis años vivió con sus parientes.  Fue conocida como una buena costurera y así ganaba para mantenerse.



Sierva de Dios Clara Szczesna
"Todo para la mayor gloria del Sagrado Corazón de Jesús."
Lema de la Madre Clara:
Fundadores
En el año 1886 Ludwika participó en un retiro para jóvenes que sentían inquietud por la vida religiosa, aquí encontró la Superiora General de las hermanas Siervas de Jesús, fundadas hace poco por Padre Honorato Kozminski. El 8 de Diciembre del 1886 en Varsovia, empezó el noviciado en dicha congregación. Se caracterizaba por ser obediente, sencilla y alegre. Era silenciosa pero llena de amor para con todos. Estas virtudes hicieron que era una hermana muy amable y comunicativa, especialmente con las sirvientas con quienes trabajaban las hermanas de la congregación donde ingresó. En el año 1989 hizo su primera profesión religiosa. Dos años más tarde fue enviada por sus superioras a Lublin donde trabajaba como directora de corte y confección, enseñando también religión a las empleadas domésticas. Un día policía rusa revisó su habitación, pero gracias a Dios no encontraron las constituciones de la congregación y así se salvó de la cárcel. En aquel tiempo esta parte de Polonia se encontraba bajo el dominio de Rusia. Ludwika tuvo que abandonar Lublin y volver a Varsovia, pero tampoco aquí  estaba segura.


En aquel tiempo Padre Pelczar de Cracovia pidió a Padre Honorato que mandara, aunque sea una hermana para ayudar en un refugio para las empleadas domésticas por él  iniciado. Padre Honorato y la Superiora General decidieron mandar a Ludwika y dos hermanas más. Padre Pelczar estaba muy contento con el trabajo de las hermanas.

Padre Pelczar viendo que en Cracovia más se respeta hermanas con hábito decidió vestir las hermanas, que en su origen no llevaban hábito religioso. Madre Motylowska, superiora General de la congregación no estaba de acuerdo con este proyecto. En Abril del año 1894 Madre Motylowska, llegó a Cracovia  y los problemas se resolvieron. Hna. Ludwika y hna. Aloiza se quedaron en Cracovia para continuar apoyando el proyecto de Padre Pelczar. Dicha decisión no era fácil. Fue fruto de largas horas de oración y meditación.

Oficialmente la fundación se realizó el 15 de Abril del 1894, con 12 candidatas. Hermana Ludwika tomó el hábito el 2 de Julio de 1894 y un nuevo nombre religioso de hna. CLARA.

La nueva Congregación de las Siervas del Sargado Corazón de Jesús se desarrollaba y hasta el momento de muerte de la Madre Clara existían ya 156 hermanas en 15 casas, en Polonia Francia y Alemania. Murió el 7 de febrero del 1916 en olor de santidad.  Durante 22 años cumplía la responsabilidad de Superiora General de la Congregación.
 
Carisma